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Aun sobre los azulejos relucientes, los gérmenes bailan y se reproducen a lo grande. Es necesario utilizar la lavandina diluida para desinfectar cada rincón. De nada sirve comprar la esponja más cara, porque lo ideal no es que dure más, sino que se la renueve todas las semanas. .

EL LUGAR QUE REQUIERE MAS ATENCION. Es preciso realizar un aseo de la cocina al menos dos veces al día para evitar la radicación de bacterias. Aun en ambientes muy bien aseados de la casa, como es la cocina o el baño, los gérmenes y las bacterias conviven y se reproducen a sus anchas. Por eso lo importante no es sólo limpiar y dejar todo reluciente, sino y sobre todo, desinfectar todos los días los lugares más propensos de la casa a formar caldo de cultivo de microbios. La cocina es uno de los sitios más contaminantes. Y dentro de este ambiente hay elementos a los que se debe prestar especial como por ejemplo, las esponjas y las rejillas, los azulejos y los repasadores porque son los objetos más propensos a albergar gérmenes.Muchas veces cuando se pasa un trapo de piso o un repasador lo único que se hace es trasladar los microbios de un lado para el otro, pero no se los elimina. Por eso es necesario utilizar siempre productos antibacterianos y, sobre todo, lavandina.

La pirámide antigérmenes. El microbiologista Charles Gerba, de la Universidad de Arizona, Estados Unidos, ideó una pirámide con los objetos y lugares más contaminantes de la casa: en primer lugar distingue los espacios que necesitan desinfección permanente (dos veces al día), que son: los trapos de piso, esponjas y paños de cocina, la tabla de picar carne, la bacha de la cocina, la mesada y los azulejos. Es fundamental limpiar inmediatamente después de cada derrame. En segundo lugar están los lugares que requieren de una, tres veces por semana: las canillas y accesorios que se usan manualmente, tanto en la cocina como en el baño, el botón de descarga del baño y la bacha. En tercer lugar, hay que desinfectar en forma semanal el inodoro, la bañadera, la ducha y los resumideros. No hay que olvidar los pisos de la cocina y el baño, ni tampoco la pileta de lavar los platos.

La esponja, lo más sucio. Pocas cosas hay en la casa tan sucias como la rejilla y la esponja de la cocina. Muchas amas de casa acostumbran a comprar los productos más caros y resistentes para que les dure más. Error. Los expertos aconsejan adquirir las esponjas más baratas para descartarlas todas las semanas. Si son mal utilizadas, más que cumplir con su función de limpieza y desinfección terminan desparramando los gérmenes. Lo mismo ocurre con el trapo de piso y los repasadores. Lo ideal es lavarlos con agua hervida y desinfectarlos con lavandina todos los días. Además es preciso discriminar los trapos que se usan para la cocina de los que se utilizan en el baño.